31 de octubre de 2006

Si me apuran y basándome únicamente en que se pueden ver las luces encendidas, y, por supuesto la pandereta tan trastornante, sonora y enfermiza en su cascabeleo demoníaco; juraría que al aire en ese momento el Sr. Pedro nos gritaba; en esa mezcla ambigua de dulces y amargos, de falsa calma, en ese alarido desesperado que mas que afirmar parece suplicar; "desestresandome, desestresandome, desestresandome, desestresandome, desestresandome, desestresandome, desestresandome,
deses - tre - san - do - me."

Frank

6 comentarios:

Ameba dijo...

hermoso remedio para el alma un grito de tal magnificencia... si a alguien se le ocurre como emitirlo dentro del cubiculo de vidrio en el que me encuentro hoy, me cuentan ta? que diaaaaaaaaaaaaaaaa!!!

Mr.Wolf dijo...

¿Esa fue la pandereta que estallo en el último toque?

Mr.Wolf dijo...

Desestresese Ameba, que se nos viene flor de T-sunami en el mar de la intranquilidad....
Y la ola que arrasa, se lleva camalotes, amebas, corales de colores y sobre todo camarones dormidos.

Nico® dijo...

La pandereta del ultimo toque era blanca, yo tengo una de sus chapitas.

La chapita se la entrego Pedro a un amigo, el cual en un acto de total desprendimiento se la cedio a mi persona.

Mr.Wolf dijo...

My treasureeeeeeeeeeeeee.

dendrita dijo...

que buena descripciòn del sonido de la pandereta...genial.